Foto captura de pantalla Jhon Bolton El acostumbrado idilio entre los sectores conservadores de Washington y la causa venezolana acaba de recibir un carpetazo cargado de ácido. John Bolton, el siempre polémico exasesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, publicó un devastador artículo de opinión donde no dejó títere con cabeza. Si bien calificó la extracción de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero como una jugada militar «brillante», liquidó sin piedad la estrategia política posterior de la Casa Blanca, tildándola de «defectuosa desde el principio» y acusando a la administración estadounidense de dejarse embaucar por la cúpula chavista. Para Bolton, la diplomacia estadounidense cometió el garrafal error de creer que sacando al jefe de la banda el problema estaba resuelto. Al contrario: sostiene que Washington simplemente le lavó la cara al régimen y le entregó en bandeja de plata el control del país a sus antiguos subordinados, encabezados por los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez. El exdiplomático lanzó dardos directos contra Trump por referirse a Delcy como una «persona magnífica» y aplaudir una supuesta «Venezuela feliz» que solo existe en la retórica oficialista, mientras en la calle los ciudadanos sufren el colapso de los servicios públicos y el peso de las secuelas del doble terremoto de junio. Sin María Corina, sin luz y con $13.000 millones en el limbo El análisis de Bolton se vuelve todavía más incisivo al señalar al secretario de Estado, Marco Rubio, a quien acusa directamente de marginar a la líder opositora María Corina Machado de las mesas de negociación. A juicio del exasesor, este aislamiento le está haciendo el juego sucio a Delcy Rodríguez para aplicar la clásica fórmula de «dividir y vencer» a las fuerzas democráticas. La ácida crítica recuerda que de nada sirve hablar de transición democratizadora mientras el aparato represivo siga intacto con Diosdado Cabello en el Ministerio del Interior, los colectivos armados patrullando las calles y el apara
Fuente: El Informador — Ver nota original